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Las señales y desafíos que deja la instalación de la nueva Mesa de la Convención Constitucional

La elección de María Elisa Quinteros (MSC) y de Gaspar Domínguez (INN) como nueva presidenta y vicepresidente de órgano constituyente muestra la consolidación de una nueva generación de jóvenes, fuera de los partidos políticos tradicionales, que ha llegado irrumpir en los espacios de poder. Los académicos de la Universidad de Chile Ernesto Águila, de la Facultad de Filosofía y Humanidades, y María Cristina Escudero, del Instituto de Asuntos Públicos, analizan los significados de la elección de esta nueva Mesa y los desafíos que vienen en el trabajo de la Convención.

Dos jóvenes, de provincia, profesionales de la salud y ambos egresados de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile. Dos perfiles que, hace algunos años, resultarían impensados para ocupar altos cargos políticos y de poder. Sin embargo, María Elisa Quinteros (39 años) y Gaspar Domínguez (32 años) rompieron aquel sólido cerco, al convertirse en la presidenta y el vicepresidente de la Convención Constitucional, respectivamente, para los seis meses que resta de trabajo. Esta etapa será fundamental, pues al fin de este período se presentará al país —el 4 de julio— el borrador de texto de una nueva Constitución para que sea ratificado a través de un plebiscito, probablemente en el mes de octubre, mediante voto obligatorio.

María Elisa Quinteros es odontóloga de la Universidad de Talca, Magíster y Doctora en Salud Pública de la Universidad de Chile, y se ha desempeñado trabajando en la investigación y la academia. Pertenece al colectivo Movimientos Sociales Constituyentes y fue coordinadora de la Comisión provisoria de Ética. Actualmente, es parte de la comisión de Derechos Fundamentales. Gaspar Domínguez, en tanto, tiene 33 años. Es médico cirujano de la Universidad de Chile y ha ejercido su profesión en distintas zonas rurales de la Región de los Lagos. Hoy es parte del movimiento Independientes No Neutrales. Esta nueva dupla tendrá la importante e histórica tarea de culminar el proceso constituyente en su última y más fundamental etapa.

Nuevas prácticas políticas

Dos días de intensas deliberaciones, conversaciones y diálogos entre los diferentes sectores políticos y sociales que conviven al interior de la Convención fueron necesarios para alcanzar los acuerdos en torno a los nombres que quedarían en la testera de la Convención. Fue un proceso extenso que tuvo diferentes miradas: algunos criticaban la poca capacidad para ponerse de acuerdo de las y los convencionales aludiendo a un “triste espectáculo”; mientras que otras visiones apuntaban al buen ejercicio del uso democrático, transparente y deliberativo bajo otros códigos, haciendo emerger una nueva práctica política a la que habrá que acostumbrarse, y con nuevos actores.

Ernesto Águila, académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, cree que estamos en presencia de nuevas formas de llevar adelante la práctica política, diferente a la que estamos acostumbrados, lo que se vio reflejado en cómo se llegó a esta elección. “Hemos visto un ejercicio democrático bien intenso, bajo una modalidad —yo diría— sui generis en nuestra historia política electoral, que es esta elección “tipo papal”, donde todos los candidatos compiten hasta que se logren los votos. Es un método de elección que prolonga elecciones, pero es muy democrático y transparente, porque en el fondo las opciones que se acuerdan se van haciendo públicas. Es una práctica que puede ser algo incomprendida por la opinión pública, que puede aparecer extensa en su resultado, pero —creo— que construye nuevos estándares de transparencia en la política que son interesantes y que podrían proyectarse, después, en el Congreso”, afirma.

Águila agrega que es importante diferenciar la negociación política —o si se prefiere el diálogo político— con lo que se ha denominado comúnmente “La Cocina”. “Creo que hay que diferenciar lo que son las negociaciones, lo que es el diálogo político, con lo que la gente llama “la cocina”. La negociación y el diálogo son elementos sustanciales de la política, pero deben hacerse de manera clara y transparente”, explica.

El analista político comenta, además, los significados que tiene la elección de María Elisa Quinteros y Gaspar Domínguez como la nueva dupla a cargo de esta segunda etapa del proceso constituyente. “Con esta mesa se retomó el espíritu original del proceso constituyente, en el sentido de ir renovando la representación política y una expresión de crítica a lo que es la conformación de la elite política y social chilena. Son personas de regiones, profesionales, del mundo de la salud, jóvenes, lo que consolida su irrupción en la política chilena, hablan con un lenguaje político distinto al tradicional, incorporando otros conceptos, otras sensibilidades, y eso habla de nuevos liderazgos desde otros espacios más de la periferia”, dice.

Por su parte, la académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, María Cristina Escudero, cree que en esta nueva etapa la Mesa enfrentará dos grandes desafíos: sacar adelante el proceso de participación ciudadana y comunicar las normas que se están aprobando. “Uno de los principales desafíos para la nueva Mesa será canalizar la participación ciudadana y todos los acuerdos que se vayan produciendo en las comisiones, porque esta es la etapa de los contenidos, es decir, se empezará a deliberar y a votar los temas de fondo que irían en la nueva Constitución. Para esto, habrá que hacer una vinculación entre las distintas instancias de participación ciudadana y lo que finalmente se vote”. Junto a esto, agrega, otro factor importante será la comunicación. “La nueva Mesa se va a encontrar, además, con una opinión pública mucho más activa, porque se irán traspasando los contenidos de las discusiones y de las deliberaciones de las comisiones. Por lo tanto, se tendrá que generar vínculos mucho más estrechos con la ciudadanía y, ojalá, con un buen mecanismo de comunicación hacia afuera”, puntualiza.

Las primeas palabras de Quinteros y Domínguez

No hay tiempo que perder, y el trabajo de la Convención sigue su curso, con importantes tareas por delante. Por ello, los nuevos presidentes y vicepresidentes ya establecieron sus principales prioridades.

Quinteros marcó tres grandes desafíos. “El tema del financiamiento para la consulta indígena es un tema importante: tenemos que ver y aprender de la experiencia en cómo destrabar eso, y si hay que tener conversaciones con el gobierno, allá vamos a estar. También tenemos como desafío la bajada comunicacional, cómo informamos a todo el país qué estamos haciendo. Creo que estamos al debe. Y el tercer desafío que veo a priori es el plebiscito de salida. Necesitamos informar de cuáles son los derechos que serán ratificados por esta Convención, en su momento, y empezar con antelación a informar. No podemos pasar el borrador una semana antes para que la gente lo lea, tenemos que socializar cada derecho que sale del Pleno”, recalcó.

Domínguez, en tanto, destacó la relevancia de la tarea que tiene como objetivo presentar al país un nuevo texto constitucional. “Estoy muy contento y emocionado por este gran desafío puesto sobre los hombros. Esta mesa va a tener una tarea muy compleja, que es continuar con el camino ya avanzado de la primera Mesa para poder finalizar con la entrega de una propuesta de texto constitucional para los pueblos de Chile. Acá en la Convención tenemos relaciones políticas y de sectores, pero -antes que eso- todas las relaciones son un encuentro humano, y como todos los encuentros requieren respeto, apoyo, amor y confianza”, indicó.

Las palabas finales de Loncon y Bassa

Por otra parte, la saliente presidenta y vicepresidente entregaron sus últimas palabras a modo de balance y análisis de lo ejecutado en estos primeros seis meses.

El ex vicepresidente, Jaime Bassa, destacó que durante este tiempo, y pese a todas las complicaciones, se pudo funcionar de forma ininterrumpida y de manera constante. “Es una institucionalidad que nos ha costado mucho levantar. Primero por lo obvio, empezamos desde cero, la relación con el gobierno fue muy trabajada, difícil, fue mejorando con el tiempo, pero tuvimos momentos incómodos”, dijo, recodando aquellas frenéticas primeras semanas, en donde —literalmente— no tenían donde sesionar. También, resaltó la diversidad de los integrantes del órgano constituyente, y que esa diversidad es un valor para la Convención: “no queremos renunciar a nuestras diferencias, queremos construir con ellas”, señaló.

En tanto, la ex presidenta Elisa Loncon valoró las nuevas temáticas que hoy, gracias a la Convención, se están discutiendo en el país. “Hoy conversamos de temáticas que están abriendo los caminos futuros, decimos derechos de la naturaleza, participación política de las mujeres y disidencias, democracia desde los territorios, reconocimiento de los pueblos indígenas, recuperación de las tierras y territorios para las naciones preexistentes, descentralización, vida digna, Kvme Mogen “buen vivir”, todo un lenguaje en emergencia, toda una cultura democrática constituyendo la nueva vida política institucional”, expresó. Además, se mostró confiada en continuar este camino constitucional en base al diálogo democrático. “Nos quedan seis meses, sigamos escuchando, dialogando y profundizando la democracia en este hermoso camino que nos tiene elaborando una nueva guía de ruta para la sociedad plural y digna que viene emergiendo”, enfatizó.

¿Qué viene ahora?

Se vienen seis meses de intenso trabajo, en donde el tiempo es un bien preciado, pues los plazos están muy ajustados. Por ello, se llevaron a cabo algunos ajustes al cronograma, con el objetivo de centrar las tareas en la discusión y votación de normas para los meses de enero, febrero, marzo y abril, dejando —solo para los meses finales— las restantes salidas territoriales que se realizarán con el foco puesto en dar a conocer a la ciudadana el nuevo texto constitucional.

Con todo, para los meses que siguen estos serán los principales hitos:

  • 20 de enero: Cierre de plazo para presentar iniciativas populares constituyentes.
  • 1 de febrero: Cierre de plazo de recolección de firmas de iniciativas populares constituyentes y de presentación de iniciativas de normas de las y los convencionales.
  • 14-18 de febrero: Inicio de deliberación y votación de normas en el Pleno.
  • 14-18 de marzo: Traslado de la Convención a regiones. Continuación de proceso de deliberación y votación de normas.
  • 22 de abril: Finalización de plenos deliberativos y votaciones de normas.
  • 27 de abril: Mesa Directiva entrega proyecto de Constitución al Pleno y se instaura Comisión de Armonización, instancia encargada de revisar y velar que el texto tenga carácter constitucional en su formalidad.
  • 2-13 de mayo, 23 de mayo-3 de junio: Semanas territoriales para la difusión y explicación del texto constitucional aprobado en la Convención.
  • 6 de junio: Entrega de Informe Final de la Comisión de Armonización
  • 7-13 de junio: Presentación de indicaciones al Informe de Comisión de Armonización.
  • 20-24 de junio: Votación de Propuestas de Armonización e Indicaciones.
  • 5 de julio: Entrega oficial de nuevo texto constitucional al país.

Por Víctor Hugo Moreno

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