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Desafíos y oportunidades en los frentes políticos y militares de la intervención internacional. Testeando el caso de Bosni y Berzegovina

No autorizado por el autor para ser publicada a texto completo – Evitar un conflicto fraticida debiese ser un objetivo fundamental para los organismos internacionales. “La Carta de las Naciones Unidas concede a este organismo la exclusiva autoridad de identificar una amenaza a la paz, una violación de la paz o un acto de agresión” (Rice y Dehn, 2008. 81). La preservación de la paz, el incremento del desarrollo, la creación de nuevas tecnologías y la innovación en las empresas son elementos permanentes en los discursos de los líderes mundiales. Pero, ¿se está haciendo realmente? Una serie de informaciones dirían que los conflictos interestatales han incrementado su frecuencia desde la segunda guerra mundial hasta ahora. Por lo pronto, los conflictos intraestatales no han estado alejados de tal afirmación1. (Heidelberg Conflict Barometer, 2008). 1 De acuerdo a SIPRI en estadísticas 1990-2010 los conflictos intraestatales han incrementado su frecuencia. Visto en SIPRI.org, Sep. 2010. El caso de Bosnia-Herzegovina no está distante de esta afirmación. Un país ubicado en el centro de Europa, con una cultura tan antigua como Italia, que ha recibido la influencia de imperios como el romano y el bizantino entre otros, mantiene un conflicto permanente entre sus etnias, las que cohabitan un espacio común. Las etnias bosnio-serbia, bosnio-musulmana y bosnio-croata son las de mayor representación. Se suman a estas comunidades de italianos, albanos, romaníes, etc., es decir, un país pluricultural, habiendo permanecido por cerca de 50 años en una coexistencia pacífica, bajo la tutela del Mariscal Josep Broz 9 “Tito”. Sin embargo, esta coexistencia no ha sido, ni se prevé será, pacífica. Muy por el contrario, una guerra interna dominó este país entre 1992 al 1995, como parte de la desarticulación de la ex Yugoslavia y de la reivindicación etno-religiosa. Este conflicto fue detenido – a lo menos en su aspecto violento y formal – por la intervención internacional y la posterior aceptación de sus líderes, al aunar criterios en la firma del Acuerdo de Dayton, que dio paso al cese del fuego. Los acuerdos de pacificación de conflictos, la aplicación de estos y la intervención internacional, que surge como resultado de la puesta en marcha de estos, son determinantes en el futuro del Estado o estados intervenidos. El mecanismo de terminación del conflicto es primordial en este tipo de casos. El cómo y para qué actúa la comunidad internacional marcará el devenir de la sociedad en conflicto.

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